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Alimentos distintos a la leche: ¡motívalo a comer solo!

Algo maravilloso, relacionado con la alimentación, está pasando en el cuerpo de tu bebé desde que nació: se prepara para poder digerir, aprovechar, necesitar y disfrutar los alimentos distintos a la leche. Todo esto sucederá

Algo maravilloso, relacionado con la alimentación, está pasando en el cuerpo de tu bebé desde que nació: se prepara para poder digerir, aprovechar, necesitar y disfrutar los alimentos distintos a la leche. ¿A partir de qué momento podrá hacerlo? Cuando tu bebé:

  • Tenga buen control de sus movimientos de la cabeza y el cuello.
  • Sea capaz de sentarse sin apoyo.
  • Muestre un exceso de salivación (la saliva le ayudará a moler los alimentos), que también está asociada a la dentición o brote de los primeros dientes (¡todo se está alistando para que mastique!).
  • Haya duplicado su peso al nacer.
  • Empiece a ejercitar su motricidad fina (sujetar objetos cada vez más pequeños entre sus dedos o movimiento de pinza) y en especial la coordinación ojo-mano para llevarse cosas a la boca.

Todo esto sucederá cuando tu pequeño o pequeña cumpla 6 meses de edad. Por eso, la Organización Mundial de la Salud recomienda que la alimentación complementaria o ablactación (introducción de otros alimentos, además de la leche) inicie a esta edad y no antes, sin olvidar que la leche materna seguirá aportándole beneficios nutricionales, ya que ésta se adapta a las necesidades según la etapa del niño.

Adelantar la introducción de estos alimentos, como sólidos y jugos de frutas, está relacionado con el desarrollo de alergias alimentarias y respiratorias. Una vez que el bebé cumple 6 meses, podrá empezar a probar verduras, frutas, cereales y jugos naturales.

Los estudios y consensos alimentarios más recientes (2016) nos dicen que a los 6 meses también podemos introducir en su dieta leguminosas, carne y hasta huevo o pescado, pues ahora se ha descubierto que esta práctica previene alergias. Sin embargo, es muy importante que este momento lo determine el pediatra de tu hijo, nadie más, sobre todo si tu bebé tiene antecedentes familiares de alergias.

Al año de edad, tu bebé ya puede entrar de lleno a la alimentación familiar, siempre cuidando que las cantidades de sal y azúcar sean moderadas y, de preferencia, que no las añadas hasta los 2 años.

Nuevos sabores, mucha paciencia

Aunque a los 6 meses tu bebé ya está fisiológica y cognitivamente listo para los nuevos sabores, asimilar cada uno y aceptarlo (o no) lleva su tiempo y requiere, como dice el subtítulo, paciencia.

Lo más importante es que respetes el apetito de tu bebé, tomando en cuenta que su estomaguito es pequeño: más o menos del tamaño de su puño.

Por eso, no olvides lo siguiente: tú decides qué come; él o ella decidirá cuánto.

10 consejos para motivarlo a comer solo

Aquí te damos algunas recomendaciones que les han funcionado a muchas mamás y muchos papás para introducir los alimentos distintos a la leche y motivar al bebé a que coma por sí mismo.

1

Para sus primeras comidas, siéntalo con el resto de la familia de modo que vaya aprendiendo por imitación cómo se comen sólidos y otros alimentos. Ha estado acostumbrado a sólo succionar y ahora necesita observar en qué consiste esta nueva habilidad.

2

Ponle horarios fijos que no interfieran con su descanso ni con sus horas de juego (así no lo confundirás en el inicio de esta nueva etapa).

3

No añadas sal ni azúcar a sus comidas, pues sus papilas gustativas se están formando apenas (entre los 6 y 24 meses de edad) y lo mejor es que se acostumbre a la forma original de los alimentos, lo cual le ayudará a formar buenos hábitos alimenticios y evitar enfermedades como obesidad, hipertensión, diabetes y otras.

4

Es posible que tengas que ofrecerle entre 5 y 15 veces un nuevo alimento hasta que lo acepte, pues le tomará tiempo acostumbrarse a los nuevos sabores y texturas.

5

Dale un nuevo alimento a la vez y espera al menos 2 o 3 días antes de ofrecerle otro.

6

Empieza con 2 o 3 cucharadas al día de cada nuevo sabor. Aumenta poco a poco hasta llegar a 4 y luego a 8, y así sucesivamente,

7

Déjalo comer con las manos, lo que también estimulará muchísimo su coordinación ojo-mano, los sentidos (especialmente el gusto, el tacto, el olfato y la vista), su inteligencia, su iniciativa y su curiosidad.

La nueva tendencia en alimentación complementaria se llama Baby-Led Weaning o alimentación guiada por el bebé, para lo cual no necesariamente tienes que ofrecerle papillas, sino trocitos blandos que pueda moler sólo con las encías (mientras le van saliendo dientes). De esta manera, espera a que su propio apetito e interés vaya llevando poco a poco la alimentación complementaria.

8

Si prefieres alimentarlo directamente tú con papillas y cucharita, reconoce las señales de que está satisfecho, como girar la cabeza o dejar de abrir la boca. Alrededor de los 8 meses de edad, tu pequeña o pequeño ¡podrá utilizar sin ayuda su cuchara en la papilla!

 

Puedes combinar ambos métodos de alimentación (trocitos blandos, poco a poco más sólidos, y las papillas o puré), así como dejarlo que coma solo y ofrecerle alimentos en cucharita. Esto tú y tu bebé lo irán decidiendo juntos.

9

Paras sus bebidas, ya puedes darle un vaso entrenador cuyo uso también estimula la coordinación mano-boca, fomentando que controle la fuerza de sus movimientos y mantenga el pulso a fin de agarrar bien el vaso para que no caiga.

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Nos enfocamos en la transformación y el crecimiento personal que estás viviendo como Mamá por primera vez. TU BEBÉ ES Y SERÁ TU MEJOR MAESTRO

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