Los primeros alimentos guiados por tu bebé (Método BLW) – Mamá por primera vez

Los primeros alimentos guiados por tu bebé (Método BLW)

Los dos primeros años de vida suponen un periodo fundamental en el desarrollo físico, psíquico y social del niño, y la manera de alimentarse va a repercutir directamente a la hora de adquirir un crecimiento, desarrollo y estado de salud óptimos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y numerosas organizaciones científicas nacionales e internacionales recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida y continuar con la lactancia materna a demanda, junto con otros alimentos, hasta los 2 años o más, según el niño y la mamá lo deseen.

Las razones para introducir nuevos alimentos a partir de los 6 meses son, por un lado, nutricionales porque la leche materna comienza a ser insuficiente para cubrir las necesidades de algunos nutrientes como el hierro y el zinc, pero también adaptativas a su desarrollo neuromuscular, ya que es precisamente a esta edad cuando el niño comienza a mantenerse sentado y a mostrar interés por objetos, agarrándolos y llevándoselos a la boca.

Por eso hay que añadir alimentos distintos a la leche materna (o leche maternizada, en el caso de los niños no amamantados), lo cual se conoce como alimentación complementaria. El término hace referencia a su función de complementar al alimento básico que seguirá siendo la leche materna hasta aproximadamente el año de vida. De los 6 a los 12 meses irá tomando relevancia de manera gradual y adaptada al bebé, tanto en cantidad como en diversidad, ganando protagonismo después de esta edad. 

¡Bienvenidos los alimentos distintos a la leche!

Tradicionalmente se le ha denominado ablactación al inicio de la alimentación complementaria. En nuestra cultura está muy enraizada la costumbre de los primeros sólidos triturados y mezclados que se ofrecen al bebé en cuchara. Hay muchos niños que aceptan bien las papillas y la cuchara, pero muchos otros las rechazan casi desde el principio, convirtiendo la hora de la comida en toda una batalla, o llegan a cansarse de sentir siempre la misma consistencia y textura. Por otro lado, algunos pequeños habituados a las papillas más adelante tienen dificultades para probar nuevas texturas y otros sabores, así como para masticar.

Con este contexto de fondo, en 2010 surgió una nueva tendencia en Reino Unido, de la mano de Gill Rapley, matrona y enfermera pediátrica, quien tras años de observar los problemas que surgían cuando se forzaba a los niños a comer papillas, desarrolló la teoría de una alimentación complementaria guiada por el bebé, directamente con sólidos (en lugar de papillas), dándole el nombre de Baby-Led Weaning (BLW).

El término literalmente se traduce como destete guiado por el bebé, lo que puede llevar a confusión porque utiliza el término destete no en el sentido de abandonar la lactancia materna, sino de dejar su exclusividad para empezar a introducir sólidos. En México, también se le llama alimentación autorregulada por el bebé o alimentación complementaria a demanda, entre otras formas. Se trata de un método alternativo: ofrecer los alimentos sólidos y dejar que sea el niño el que se los acerque a la boca cuando esté preparado para ello, en lugar de esperar a que sea el adulto el que le dé el alimento triturado en la boca mediante una cuchara. De esta manera, el bebé sigue adoptando un papel activo en su alimentación, tal y como lo venía haciendo en la lactancia materna a demanda, en lugar de asumir el rol pasivo de esperar a que el adulto lo alimente. En este caso, el adulto no da de comer al niño, sólo pone a su alcance alimentos sanos, apropiados y seguros, y se los ofrece para que sea él o ella quien decida si se los lleva a la boca.

¿Mi bebé está preparado para este método?

Desde el punto de vista del desarrollo psicomotor, estos son los requisitos para que el niño pueda alimentarse solo:

1.Poder mantenerse sentado y erguido de forma más o menos estable y autónoma (también se le conoce como sedestación).

2. Haber empezado a coordinar sus manos para agarrar objetos y llevárselos a la boca (ahora libres para alcanzar la comida, en lugar de usarlas para mantener la estabilidad).

La sedestación ocurre aproximadamente a los 5 o 6 meses de edad en la mayor parte de los bebés sanos, lo mismo que sentarse sin apoyo. El siguiente requisito para comer sólidos enteros es el desarrollo de la función motora de la boca, lo cual ocurre progresivamente entre los 6 y 9 meses de edad, a medida que el lactante va practicando. Diversos estudios han observado que los lactantes de 6 meses ya realizan movimientos verticales como el amasamiento con la mandíbula para fragmentar alimentos. Poco después, comienzan a desarrollar la movilidad lateral de la lengua para llevar la comida dentro de la boca y hacia el fondo para tragarla. Es importante que haya desaparecido el reflejo de extrusión, ese que observamos en los niños más pequeños al introducirles algo sólido sobre la lengua (comida, un objeto o el chupón), que hace que saquen la lengua inmediatamente en un intento de expulsar todo aquello que pueda provocarles un atragantamiento.

10 beneficios de la alimentación guiada por el bebé:

1. Fomenta hábitos de alimentación más saludables: este método respeta las señales de su cuerpo (hambre, sed y saciedad) y ayuda a que desarrolle una buena relación con la comida, ya que desde temprana edad prueba distintos sabores y texturas.

2. Promueve la lactancia materna prolongada: el objetivo es realizar una alimentación activa donde el propio bebé regule su apetito. El BLW se puede realizar también en niños alimentados con fórmulas de continuación.

3. Calma las molestias de la dentición: en este periodo suelen brotar los primeros dientes, por lo que los alimentos brindados en trozos sirven como una mordedera natural que reduce la comezón de sus encías.

4. Estimula el desarrollo psicomotor: permite al niño la prensión manual al agarrar los trozos de comida, la realización de pinza gruesa y fina con las manos (dependiendo del tamaño de los alimentos), la estimulación sensorial al estar en contacto con texturas, tamaños, formas, colores y consistencias diferentes, y la coordinación ojo-mano-boca, entre otras.

5. Mejora la transición a la alimentación sólida: debido a que a los 6 meses se empieza a trabajar la masticación con distintos sabores y texturas.

6. Motiva la seguridad en sí mismo: a medida que el bebé experimenta con la comida, aprende a confiar en sus habilidades y en su criterio.

7. Contribuye al desarrollo de la musculatura orofacial: favorece una correcta masticación, lo que influye en una mayor capacidad para hablar.

8. Influye en una menor prevalencia de obesidad: los bebés alimentados a demanda desarrollan más el gusto por los alimentos sanos y evitan el consumo excesivo de los ricos en energía y grasas.

9. El niño disfruta y aprende a comer despacio: es un proceso agradable donde no se le está forzando u obligando a ingerir algo, sino que va a su propio ritmo mientras está comiendo con toda la familia. Mantiene la comida más tiempo en la boca y así aprende a masticar mejor.

10. Es un método seguro: permite seguir el curso de desarrollo del bebé, pues a esta edad puede tragar los alimentos sin problema; de hecho, parece haberse demostrado que los bebés controlan lo que se llevan a la boca, tienen menos riesgo de atragantarse que cuando son alimentados con cuchara. Aun así, siempre es importante vigilarlo a la hora de la comida.

Para aplicar el Baby-Led Weaning. 

Debe ser una alimentación a demanda pero controlada, de forma que tú elijas qué ofrecer al bebé en cada momento. Basta con aplicar las recomendaciones que propone la OMS para la introducción de la alimentación complementaria (que enseguida conocerás) y sobre todo tu intuición de mamá, que te guía para saber si todo va bien o tu bebé necesita algo diferente:

Algunas mamás difieren sobre el tipo de alimentos que deben introducir antes del año y prefieren ofrecer todo tipo de éstos a partir de los 6 meses de edad, a fin de prevenir alergias alimentarias. Es muy importante considerar el estado de salud de tu bebé y sus antecedentes familiares de alergias y otras enfermedades. Platica con su pediatra acerca de la edad en que conviene darle por primera vez cada alimento a tu pequeño, pero, sobre todo, sigue tu instinto de mamá, a final de cuentas, la decisión y la manera de introducir los nuevos alimentos a tu bebé, es tuya.

Osservatorio Chicco te recomienda una solución muy práctica a la hora de comer, ya sea en casa, con los abuelos e inclusive en un restaurante. La silla 5 en 1 que pasa de bouncer a silla alta en 5 pasos: Polly Progres5

Una silla muy completa que puedes transportar y que sigue el crecimiento de bebé desde su nacimiento hasta los 3 años de edad, gracias a sus 5 configuraciones diferentes que te permitirán ajustarla de acuerdo a tus necesidades y a la estatura de tu bebé en cualquier lugar.

1. Bouncer: con 4 niveles de reclinación para los recién nacidos.

2. Silla alta: Es evolutiva, el asiento para pies y piernas es ajustable al crecimiento de tu bebé. Incluye una bandeja amplia, práctica y ajustable con recubrimiento transparente que se puede retirar para lavarlo en el fregadero. Incluye 4 ruedas con frenos, para su fácil movimiento dentro de casa.

3. Silla alta para mesa: Con altura ajustable, se adapta casi a cualquier tipo de mesa y sigue el crecimiento del bebé ya que la altura del asiento se regula en 8 diferentes niveles de manera muy sencilla. Es ultra-compacta, fácil de plegar y la bandeja se puede guardar en la parte posterior de la silla.

4. Booster: Incluye un suave acolchado y la altura del asiento se regula en 2 diferentes niveles.

5. Booster compacto: La parte superior del asiento es removible gracias al cierre, y con el sistema de sujeción, queda sólidamente instalada en cualquier silla para una total seguridad.

Categorias: Alimentación complementaria

Etiquetas: ,,,

Deja una respuesta

Your email address will not be published.