¿Cuándo hablarle sobre la muerte a tu hijo? - Mamá por primera vez

¿Cuándo hablarle sobre la muerte a tu hijo?

Explicarla en forma seria y lo más sanamente posible no es tan sencillo. Por eso, aquí van algunos consejos.

Todos los niños están en constante contacto con la muerte, ya sea la de un abuelo, bisabuelo, otro familiar o conocido, una mascota o una planta. Al encender la televisión, ven muerte por donde sea (claro que a veces distorsionada porque algunos seres reviven).

Muchos papás preguntan cuándo es el mejor momento para hablarles a sus hijos sobre la muerte, hasta dónde explicar y a qué edad, entre otras cuestiones. No hay fórmulas ni recetas de cocina, y no existe una edad ideal para charlar de ello. Pero lo que sí es aconsejable es hacerlo siempre que se presenten una de tres circunstancias:

  1. Cuando el niño pregunte (no importa si tiene 2 o 3 años). Ningún niño es igual a otro: hay unos más precoces o muy curiosos, otros más prácticos o muy sensibles; no por ello mejores o peores, sino distintos.
  2. Cuando se presenta una muerte significativa en la familia o en el círculo cercano al niño. Puede tratarse de un familiar, de un perro o pescadito, de un compañero de la escuela o de la mamá de un amiguito. Aunque el niño no pregunte, hay que hablarle de ello. Esto es muy importante porque puede ser que el pequeño no haga preguntas por temor, pero ten por seguro que sí se imaginará muchas cosas, a veces peores de las que pueda platicar.
  3. Cuando el niño pase de los 5 años de edad y nunca haya preguntado. Hay chicos que no preguntan porque tal vez no quieren pasar por tontos o creen que ya lo saben todo, o porque ya le preguntaron a un amigo o lo más común: por temor a que, si lo hacen, alguien pueda morir (debido al pensamiento mágico que domina a los niños hasta los 5 o 6 años).

Con empatía y con la verdad

Para hablar con un niño sobre la muerte, considera los siguientes lineamientos:

  • Háblale con la verdad. No le digas: “Tu abuelita se durmió y no va a despertar” o “Tu papá se fue a un viaje tan largo que no va a regresar en mucho tiempo”. En lugar de suavizarle el golpe al niño, este tipo de “engaños” puede crear problemas posteriores como un temor terrible a dormir o angustia de separación.
  • Explícale si su vida cambiará en alguna forma por esa muerte o si la tuya o la de alguien muy cercano vivirá una transformación y de qué manera.
  • ¿Murió alguien joven? Dile lo difícil que es para todos entender el porqué de esas situaciones y sobreponerse, pero que se trata de un caso no tan común porque la enfermedad y la muerte suelen llegar en edades posteriores.
  • Cuando se trate de una mascota, muestra respeto por los sentimientos del niño y no minimices su dolor ni el significado de la pérdida.
  • Si no ha ocurrido una muerte y el niño simplemente pregunta, dale respuestas hasta donde quiera saber. Según la edad, primero cuéntale de forma simple cómo pasamos por un ciclo vital de nacer y morir a distintas edades. Después pregúntale: “¿Tú cómo te imaginas que es?”. El niño o niña te dará la pauta de hasta dónde necesita conocer. Incluso puedes usar ejemplos prácticos con flores, plantas o animales para luego pasar a humanos.
  • ¿El niño es mayorcito y aún no ha preguntado? Aplica todo lo anterior con explicaciones adecuadas para su edad.

Cómo prepararlo frente a las pérdidas

Ante la muerte inminente de alguien cercano, lo más sano es ir preparando al niño y decirle algo como: “Nos tenemos que preparar para que nos deje. Tiene una enfermedad para la cual no hay nada con qué curarse”.

Otra forma de explicarlo es: “Pronto nos va a dejar y lo vamos a extrañar. A veces pasan cosas que nosotros no sabemos muy bien explicar. Lo único con lo que podemos ayudarlo es diciéndole que lo queremos mucho y preguntarle qué le gustaría hacer para sentirse mejor ahora”. También se le puede sugerir al niño que le haga un dibujo a la persona enferma y, dependiendo de la edad, escribirle algo bonito o dictárselo.

Respecto a dónde se irá esa persona, es recomendable decir la verdad, según la costumbre de cada familia. Pero lo más importante es transmitirle que vivirá en el pensamiento y el corazón de todos, y que, aunque por ahora sea muy triste, con el tiempo esa persona estará siempre en nuestros mejores recuerdos, ya sin el dolor que hoy sentimos.

Mucha gente acostumbra decirles a los niños que la persona cercana estará en el cielo y desde ahí los cuidará. No lo hagas, ya que algunos pequeños, debido al pensamiento mágico, sufren pensando que esa persona los podrá ver en cualquier momento y se sentirán culpables. Por supuesto, en ocasiones es necesaria una terapia psicológica o un tratamiento de tanatología.

Las probables reacciones

En cuanto a qué esperar con la muerte de alguien importante para un niño:

  • Si es alguien de la familia inmediata como uno de los padres o hermanos, hay que estar muy alerta a los sentimientos de culpa. Si el niño no dice nada, habrá que hacer comentarios como: “A veces nos sentimos mal cuando alguien muere y pensamos si pudiéramos haber hecho algo, o por qué no fui yo, ¿sabes? Pero lo que pasó no fue culpa de nadie. Sólo que a veces pasan cosas así. Yo también lo extraño”.
  • Platica con él o ella incluso si la muerte es de alguien lejano o no tan importante, como el primo de un amigo o un vecino, pues muchos niños creen que, si eso le pasó a un amigo, igual les puede ocurrir a ellos de la nada. Ayúdalo con los miedos innecesarios.
  • Las muertes inesperadas son las más difíciles de explicar. Se puede usar esta misma guía en donde aplique, pero a veces necesitamos orientación profesional.

Por último, hay que explicarles a los niños que llorar no es malo y que, al contrario, resulta benéfico cuando nos sentimos tristes, además de que llorar y hablar sobre la pérdida es recordar con el corazón, desahogarnos y compartir el dolor.

Categorias: PAPÁS POR PRIMERA VEZ

Etiquetas: ,,,,,,,

Deja una respuesta

Your email address will not be published.