El masaje de desempacho ¡sí funciona! - Mamá por primera vez

El masaje de desempacho ¡sí funciona!

¿Qué hay detrás de esta práctica de la medicina tradicional mexicana que quizá consideres un mito? Aquí la explicación desde la ciencia y cómo realizarlo.

Al igual que muchos de mis colegas formados en escuelas alópatas de medicina, el masaje del desempacho era para mí un remedio de abuelitas. Incluso lo consideré un remedio peligroso para la salud de los bebés, pues además de ser sometidos a un masaje que no comprendía, les daban a tomar aceite de oliva con el riesgo de broncoaspirarse, o bien, los envolvían en sábanas con múltiples hierbas que podían intoxicarlos al absorberse a través de la piel.

Y la pregunta sería, ¿cómo acabó una gastroenteróloga pediatra incorporando en su práctica médica diaria el masaje del desempacho? La historia es breve y se centra en la importancia de abrirse ante la posibilidad de que la alopatía no tiene todas las respuestas.

Tengo la fortuna de contar con una abuela que, en el afán de ayudar a curar a la gente de su pueblo que no tenía al alcance — por geografía o dinero — a un médico, se vio en la necesidad de emplear los conocimientos de la medicina tradicional mexicana, los cuales han pasado de generación en generación dando gran importancia a la herbolaría y a los masajes (uno de ellos el del desempacho).

Una vez instalada en mi consultorio privado, recibí la visita de mi abuela. En más de una ocasión, ella había insistido en compartirme sus remedios de hierbas y desempacho, recibiendo mi amable pero cortante respuesta: “Ahora no, abuela. Gracias”, que en realidad quería decir “No creo en lo que me quieres compartir. Soy médico, no curandero. ¡Qué pensarían mis maestros y mis pacientes de mí!”.

La ocasión se presentó cuando llegó una nena con dolor abdominal y vómito. Mi abuela, maravillosa conversadora y generadora de confianza, convenció a la madre de la niña de que le permitiera revisarla y, si era necesario, desempacharla. ¡Cuál sería mi sorpresa al ver que la niña había recuperado el color de su antes pálida cara y estaba corriendo por toda la sala de espera, sin resquicio del dolor o del vómito que la habían traído conmigo para que yo, la gastropediatra, la curara!

En ese momento, me di cuenta del error en el que estaba al no escuchar a mi abuela ni dejarla compartir sus enseñanzas. Me percaté de lo fácil que es juzgar sin conocer, rechazar sólo porque no tenemos una explicación publicada en libros o en artículos científicos de medicina alópata. Observé mi poca humildad y mi soberbia actitud de maestro, en lugar de aprendiz. Porque el que todo lo sabe no tiene nada nuevo que aprender. En cambio, el que tiene un corazón abierto al aprendizaje obtiene un mundo de conocimiento ante sus pies.

De ahí que mi propósito es practicar una pediatría centrada en la persona vista como un todo: mente, cuerpo y emociones, con la finalidad de cumplir con el principio médico más antiguo: Primum non nocere, que quiere decir “Lo primero es no hacer daño”.

Comprendí que una medicina integrativa, abierta a conocimientos en salud objetivos, efectivos y seguros, es una excelente opción para evitar abusar de medicamentos y procedimientos que muchas veces resultan innecesarios e invasivos. Estos conocimientos fuera de la alopatía, como el desempacho y la acupuntura, no son actos de fe.

Decir que creo en ellos es ponerlos en un plano esotérico, cuando en realidad tienen una explicación basada en el método científico: plantearse una pregunta, generar una hipótesis, comprobarla de manera objetiva y reproducirla una y otra vez con los mismos resultados.

Empacho y desempacho: ¿qué son?

El empacho es la alteración de los movimientos intestinales, conocidos como peristalsis, ocasionada por múltiples causas: erupción de los dientes, una infección gastrointestinal leve o algún alimento de difícil digestión. Puede manifestarse como distensión y dolor abdominal, eructos y flatulencias fétidas, diarrea o estreñimiento. Es frecuente que vaya acompañado de fiebre de bajo grado (menor a 38 grados centígrados medida en la axila).

A su vez, la técnica del desempacho consiste en estimular áreas que tienen efectos sobre el tracto gastrointestinal, con el objetivo de regular sus movimientos rítmicos y regulares, y así facilitar la expulsión de aquello que le está inflamando. Pero ¡ojo! El desempacho es una técnica auxiliar, no un tratamiento y no debe sustituir ni retrasar una valoración médica oportuna.

Pretender curar cualquier síntoma digestivo a través del desempacho supone un riesgo innecesario, ya que se puede confundir una indigestión con un padecimiento más urgente y grave como una apendicitis, una obstrucción intestinal o una infección gastrointestinal.

¿Cómo realizar el desempacho de manera segura?

Este masaje puede realizarse a partir de que el bebé tenga 2 meses de edad, utilizando aceite de almendras dulces que será absorbido fácilmente por su piel:

  1. Con el niño acostado bocarriba, da masaje en su abdomen debajo de las costillas y arriba de las caderas.
  2. Haz una ligera presión al mover tus manos en el sentido de las manecillas del reloj. ¿Por qué así? El intestino se mueve en ese sentido y, de esta manera, facilitamos la peristalsis o movimientos intestinales.
  3. Después dale masaje en las coyunturas, es decir, la unión entre el brazo y el antebrazo, con movimientos circulares. Ese punto en acupuntura está relacionado con el intestino (la acupuntura es una práctica de la medicina tradicional china y japonesa que introduce agujas muy finas en determinados puntos del cuerpo para aliviar dolores y enfermedades).
  4. Masajea el centro de la planta de sus pies, que en reflexología corresponde al colon (última parte del aparato digestivo que está unido al ano). La reflexología estimula zonas de reflejo en pies, manos, nariz y orejas.
  5. Termina con un masaje a lo largo de su columna vertebral.
  6. Con ayuda de un pañuelo desechable, sujeta de manera firme y a la vez delicada la piel que está por encima de sus vértebras para jalarla suavemente hacia arriba, desde el cuello hasta el cóccix. Jalar la piel de la espalda estimula las fibras nerviosas parasimpáticas que activan la peristalsis. Es importante tomar bien la piel para evitar pellizcarla. Hay personas en quienes es difícil sujetarla; en esos casos, sólo brinda un masaje a lo largo de la columna.

Es recomendable hacer el masaje del desempacho durante tres días seguidos y máximo cada 15 días. Esto es, en palabras de mi abuela, “para no acostumbrar al intestino a que el desempacho trabajo por él”.

Las hierbas son, finalmente, el origen de muchos medicamentos y no sabemos cómo puede reaccionar el cuerpo al entrar en contacto con pomadas que las contengan, como el pan puerco. Por lo mismo, no hay que envolver a los niños en sábanas o mantas impregnadas con hierbas, debido al riesgo de intoxicación. Además, por el gran riesgo de broncoaspiración con una subsecuente neumonitis química, está prohibido dar de tomar aceite a los niños, como ha llegado a usarse para el desempacho.

Una medicina integrativa

En cinco años de practicar el desempacho y compartirlo con gran éxito entre mis pacientes, puedo asegurarles que realizado de manera correcta y bajo la supervisión de un profesional de la salud, es seguro y muy efectivo.       

La medicina es un arte abierto para sorprenderse ante lo inesperado y aparentemente inexplicable, a fin de ofrecer respuestas y, sobre todo, alternativas que nos permitan auxiliar para aliviar enfermedades, sin abusar de los medicamentos y encaminando al cuerpo a que logre su propia sanación.

Mira la técnica del masaje de desempacho en este video: https://youtu.be/oZf2lo2-i6g

 

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