12 alimentos que alteran el sabor de la leche materna

12 alimentos que alteran el sabor de la leche materna

Tu bebé se irá familiarizando con todos los sabores a través de tu leche. No hay alimentos prohibidos durante la lactancia, pero sí algunos que pueden cambiar la impresión del sabor de la leche materna e incluso afectar la digestión del pequeño. ¡Toma nota!

Aunque está comprobado que el aroma de los alimentos pasa a la leche y puede hacer cambiar su olor y sabor, no existe algún alimento peligroso o contraindicado en la etapa en que lo amamantas. Por el contrario, esos cambios de sabor que experimenta la leche materna ayudan a que el bebé conozca y se adapte a los nuevos sabores, lo que le ayudará a aceptar más fácilmente la alimentación complementaria (papillas, jugos de frutas y trocitos de comida a partir de los 6 meses de edad).

Algo similar sucedió cuando estaba en tu vientre: el líquido amniótico, como la leche materna, le compartió a tu hijo patrones de alimentación y sabor de lo que tú comías. Así que la lactancia es un “puente” entre la experiencia de los sabores en el útero y aquellos que vendrán con los alimentos sólidos.

Sin embargo, diversos estudios y testimonios de mamás han referido que es mejor controlar el consumo de los siguientes alimentos para que no se modifique demasiado el sabor y olor de la leche de mamá, o bien, para que el niño no presente gases intestinales, haga pucheros o rechace tu pecho:

  1. Coliflor
  2. Ajo
  3. Cebolla
  4. Mostaza
  5. Pimiento
  6. Espárrago
  7. Apio
  8. Col de Bruselas
  9. Alcachofa
  10. Especias picantes (pimienta, clavo, tomillo, etc)
  11. Chocolate
  12. Café, té y refrescos de cola (por la cafeína)

Sólo en el caso de que notes que tu bebé tiene molestias (vómitos, diarreas, erupciones de la piel, malestar o rechazo de la leche) después de que tú ingieres algún alimento en particular, es necesario que lo evites para ver si su reacción es distinta y todo sigue normal. Por supuesto, siempre consulta a su pediatra.

Cuidado con la cafeína

Grandes dosis de cafeína (más de 3 tazas de café o té al día) pueden producir irritabilidad y falta de sueño en el bebé, además de inhibir la absorción de hierro en la alimentación de la mamá. Esto pasa porque la cafeína es excretada por la leche materna.

El chocolate se ha asociado también a irritabilidad, alteraciones en el ritmo del sueño y diarrea en el lactante.

La mayoría de las medicinas son compatibles con la lactancia y en muy pocas ocasiones es necesario suspenderla. Consulta aquí si el medicamento que estás tomando podría interferir con tu producción de leche: www.e-lactancia.org

Categorias: TÚ CUANDO YA NACIÓ

Etiquetas:

Deja una respuesta

Your email address will not be published.