4 Perfiles de mamá, ¿cuál quieres ser tú?

4 perfiles de mamá: ¿cuál quieres ser tú?

Muchas palabras gratificantes se encuentran alrededor de un embarazo. Sin embargo el ser mamá por primera vez implica una serie de cambios tanto en nuestro cuerpo como en nuestra propia forma de vernos, y en muchas ocasiones no es gratificante ni alentador. Pero no te preocupes, por inquietante y abrumador que puede parecer, estás lista para este momento.

Tomemos en cuenta lo que implica en la vida cotidiana estar embarazada. Tu vida ha dado un giro total, en el día a día y conforme avanza el embarazo, tu rutina, las actividades y roles que desempeñabas van cambiando, esto asociado a tus propios cambios tanto físicos como psicológicos que generan sentimientos encontrados. Como es natural, el cambio genera incertidumbre, temor a lo desconocido e inquietud pero a la vez hay ilusión, felicidad y entusiasmo. ¿Qué hacer con esto que sientes y piensas?

El lograr el adecuado equilibrio emocional es primordial y nuestro cuerpo es tan maravilloso que te da nueve meses para prepararte para esa nueva etapa en la vida, la maternidad. Por ello no es raro que empieces a descubrir sensaciones que antes nunca habías experimentado y no sólo eso, durante este periodo de gestación los cambios emocionales y la forma en la que tú misma te ves va a cambiar de manera importante.

TU CAMBIO PERSONAL: Dejaste de ser ante los demás pero sobre todo, ante ti, un ser individual. Ahora eres también mamá. Tu vida nunca más va a ser lo que fue. Y eso de ninguna manera es fácil de asimilar. Por eso ten en cuenta algo valioso: se vale llorar y sentir ese mar de emociones, es parte de este adiós a tu antiguo yo. Visualízalo como una metamorfosis de tu ser que se está preparando para el cambio.

Surgirán preguntas sobre si estás lista para ello, también habrá añoranza por lo que has dejado de ser, te parecerá por momentos que pierdes el control de lo que sucede a tu alrededor pero no es así, date tiempo para que las cosas vayan tomando un rumbo más claro. Ayúdate en ir integrando este nuevo ‘yo’, muchas actividades se verán momentáneamente en pausa, pero no necesariamente para siempre, ten paciencia. Por el hecho de ser mamá, tendrás que organizarte de manera diferente y administrar tus tiempos de manera más ordenada. Bien dicen las abuelas ‘Tiempo al tiempo’.

TU PERFIL COMO MAMÁ:

En relación a si serás una buena madre, si podrás con la responsabilidad de un hijo y/o si serás capaz de enfrentar los retos futuros.. te aseguramos que sí es posible! Lo que si puedes es imaginar tu ‘yo ideal como madre’, para esto toma modelos de tu entorno de lo que te gustaría y no hacer como mamá. Te comentamos de manera general:

  • Sobreprotectora: Desde el embarazo asumen un rol muy controlador sobre su pequeño, no permitiéndole un adecuado desarrollo de su nivel de autonomía. Esto puede influir en un desgaste constante e incluso una pérdida de su propia identidad como mujer pues su mundo gira totalmente en torno a los hijos. Los hijos se hacen dependientes e inseguros pues dudan de sus propias capacidades.
  • Autoritaria: Empezando con ellas mismas, tienden a querer controlar todo y a buscar la perfección. Como es natural esto genera constante irritación en ellas pues no es posible tener todo bajo control y los de su entorno viven con ansiedad buscando alcanzar las altas expectativas de ellas.
  • Insegura: Les cuesta trabajo tomar decisiones por miedo a equivocarse o a que se den consecuencias devastadoras. No actúan de manera segura y no son firmes en las decisiones que toman. Estando en constante angustia e inseguridad que transmiten al pequeño.
  • Democrática: Cuentan con una buena dosis de paciencia y habilidad para cubrir las demandas tanto afectivas como de seguridad del hijo. Sin caer en los extremos proveen de afecto necesario y motivan la adecuada autonomía de su hijo convirtiéndolos en seres independientes.

Ponte algunos parámetros de lo que te gustaría y no hacer, teniendo en cuenta que estos van a ir cambiando con el tiempo, pero por ahora te dan una guía de hacia dónde ir.

Si las condiciones en las que se da el embarazo no son las más idóneas, sea porque no era esperado o planeado, hay problemas personales, en casa, económicos, etc., y sientes que la carga emocional es demasiado intensa entonces valdría la pena que consultaras con un psicólogo clínico que te apoye y acompañe en este camino. El estar dándole vueltas a los problemas en la cabeza no te va a cambiar nada y sí te daña y daña a tu pequeño.

Te queda el encargo de abrirte a este nuevo momento de tu vida y disfrutarlo, así como iniciar esta nueva relación con mucho amor.

 

Mayores informes:

Psic. Beatriz G. Ramírez Beltrán
Instituto Cognitivo Conductual de Salud Mental de México
México D.F.
contacto@incosame.com.mx
Sitio Web: www.incosame.com.mx
Tel: 55 57 40 2442

 

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