Amor de Pareja: ¿Para toda la vida?

Amor de pareja: ¿para toda la vida?

Todo en esta vida cambia excepto el propósito por el cual viniste a esta vida. Si quieres una relación de pareja para toda la vida, fundaméntala en lo único que también dura toda la vida: Tu Propósito de Vida.

Ella era una linda joven, profesional recibida, y con un futuro brillante. Él era un próspero hombre de negocios decente y muy trabajador, con buena posición y con excelente proyección. Se conocieron, se enamoraron, se casaron, tuvieron tres hijos maravillosos y todo parecía ir sobre ruedas. Al cabo del décimo año de matrimonio, y para sorpresa de todos, ahora se quieren divorciar. ¿No se suponía que dos personas decentes, de buenos valores y buena posición podrían salvar cualquier obstáculo? Ninguno de los dos fue infiel y siempre se trataron con respeto. Simplemente se convirtieron en amigos mientras la chispa del amor se esfumaba cada día. Se casaron para ser felices para toda la vida pero ahora algo falta y ambos quieren explorar otro proyecto de vida, pero cada quien por su lado.

 

El primer requisito para poder ser feliz en pareja, es poder ser feliz sin pareja.

Normalmente se piensa que si una pareja se une formalmente y no tiene problemas de salud o de dinero, no habrá problema que enfrente que no pueda resolver. Según dice el dicho, el amor lo puede todo. Pero nunca sabemos si una pareja tendrá la oportunidad de crecer juntos o será inevitable que se vayan distanciando. Cualquiera de esos dos escenarios es posible y no depende de qué tan locamente enamorados estuvieran el día que se prometieron amor eterno. Lo que sí sabemos con certeza es que estaban tan profundamente enamorados que quisieron diseñar sus vidas de manera permanente para compartir juntos la máxima cantidad de tiempo posible sin pensar si el permanecer juntos era compatible o simplemente posible.

 

Mucha gente trata de llenar, a través de una relación de pareja, el vacío interior que solamente se llena a través del desarrollo de sus virtudes.

Esta situación es trágica y muy frecuente. Cada año millones de personas casadas terminan divorciándose sin saber dónde o cuándo comenzaron a separarse de su pareja. Probablemente muchos de ellos nunca estuvieron realmente conectados uno con otro. Esposos, esposas, hijos y parientes atraviesan el dolor y la incertidumbre que significa un divorcio o separación sin la oportunidad genuina de analizar cuáles fueron las verdaderas razones que impidieron que la relación continuará con el mínimo requerido de armonía o las que causaron que simplemente la ‘chispa’ desapareciera. Pueden culparse mutuamente todo lo que quieran. Pueden culpar otros factores,  otras personas por haber influido en su separación. Al final sólo hay una razón por la cual no pudieron encontrar felicidad duradera en su matrimonio. La verdadera falla fue que fallaron en prepararse para el matrimonio y eso los preparó para que su matrimonio fallará.

 

Fallar en prepararse para el matrimonio es prepararse para fallar en el matrimonio.

El matrimonio es una institución que involucrará al 95% de la gente al menos una vez para cuando han cumplido 55 años de edad. Es justo decir que el matrimonio es mucho más la norma que la excepción; solamente una de cada 20 personas no se va a casar. La duración promedio del primer matrimonio es de 7.8 años y la gente que se divorcia y se vuelve a casar esperará en promedio 3.3 años para volver a contraer nupcias. Cualquiera pensaría que la experiencia nos hace más sabios pero en el caso del matrimonio no parece ser así. La duración promedio del segundo matrimonio es de 7.3 años, medio año menos duradero que el primero. Solamente el 52% de las parejas alcanzan su decimoquinto aniversario y un muy bajo 33% celebran los 25 años de casados. La mayoría de los matrimonios no perdura porque se forman con la intención de ser feliz a través de otra persona.

 La preparación para el matrimonio consiste en el desarrollo de las carencias de virtudes que cada persona trae consigo. Una persona sin paciencia, sin libertad y sin dignidad se puede casar profundamente enamorada pero después de un tiempo se volverá a sentir desesperada, presa y poco amada. Desarrollar las virtudes de las que cada persona carece es la preparación que se requiere para estar en paz con y sin pareja.

El propósito de la vida es vivir un mejor día cada día y esto se logra con el desarrollo de virtudes. El propósito de la vida es convertirse en la persona que cada quien quiere convertirse para ser feliz. Amar a alguien es apoyar a esa persona a que se convierta en quien esa persona se quiere convertir.

El propósito del matrimonio no debe ser estar juntos. El propósito del matrimonio es crecer juntos, lo cual permitirá a la pareja permanecer juntos y felices. Una declaración de una relación de pareja basada en un propósito de vida puede ser como sigue:

 

Sabiendo que puedo ser feliz sin pareja,

y sabiendo que tú puedes ser feliz sin pareja,

sabiendo quién soy yo y en quién me quiero convertir,

y sabiendo quién eres tú y en quién te quieres convertir,

tú eres por y con quién yo me voy a convertir en la mejor versión posible de mi persona…

esto es un propósito para toda mi vida…

Categorias: ¿Proyecto o Propósito de Vida?,TU ESENCIA

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